Durante más de dos décadas, José Moreno, trabajó como transportista internacional, acostumbrado a las largas rutas y a una vida marcada por el movimiento constante. Pero hace nueve años su vida dio un giro inesperado cuando los médicos le comunicaron que debía empezar diálisis.
“Se me vino el mundo encima”, recuerda. Desde entonces, José ha tenido que aprender a convivir con una enfermedad renal que le obligó a dejar su trabajo, cambiar sus hábitos y redefinir su día a día. Con el apoyo de su familia y la alegría de sus tres nietos, ha encontrado la forma de seguir adelante y normalizar una nueva forma de vida que hoy comparte para dar ánimo a quienes comienzan el mismo camino.
Con motivo del Día Mundial del Riñón (12 de marzo) hemos querido entrevistar a pacientes que están dializándose en los centros de Avericum para que compartan su experiencia, den visibilidad a la realidad de la enfermedad renal crónica y transmitan un mensaje de apoyo y esperanza a quienes están empezando a recorrer este mismo camino.
Jose cuando de dijeron que tenías que empezar la diálisis hace 9 años ¿qué fue lo primero que pensaste o sentiste?
Pues se me vino el mundo encima la verdad, al principio no entendía porque me tenía que pasar esto a mí, sobre todo llevé mal el tema de la alimentación porque yo tenía unos malos horarios y hábitos de las comidas y me costó mucho adaptarme a la nueva situación debida a mi enfermedad, pero poco a poco no tuve otro remedio que aceptar mi nueva forma de vida y vivir con ello.
"Mi lema es que trabajo tres días a la semana"
Tu trabajo como transportista formaba parte de tu vida ¿cómo fue para ti tener que dejarlo por la enfermedad?
Lo llevé muy muy mal, no aceptaba que mi vida tuviera que cambiar tan radicalmente y de forma inminente, llegando incluso a tener que dejar mi trabajo de transportista internacional. Me costó muchísimo tener que afrontar mi nueva situación y lo pasé muy mal al principio porque yo quería seguir con mi vida normal y era imposible.
¿Cómo es tu día a día y qué cosas te ayudan a llevarlo mejor?
Mi día a día intento normalizarlo en la medida de lo posible. Salgo a pasear, ayudo a mi familia en lo que puedo e intento distraerme con lo que puedo dentro de mis posibilidades y lo que más me ayuda a llevarlo mejor son mis 3 nietos de 12 y 6 años y 9 meses, que me dan la vida y me quitan las penas.
¿Qué papel ha tenido tu familia y/o amigos durante este tiempo?
Mi familia ha estado conmigo en todo momento desde el inicio de mi enfermedad, ayudándome en los peores ratos y haciéndome llevarlo lo mejor posible intentado normalizar en todo momento la situación de enfermedad que se me venía encima. Mis amistades también me han ayudado llamándome para salir y distraerme, pero es cierto que, por las limitaciones de comidas y bebidas debidas a la enfermedad renal, he perdido el relacionarme socialmente cómo lo hacía antes.
En el Día Mundial del Riñón ¿qué mensaje te gustaría compartir con otras personas que están empezando diálisis o que están viviendo algo parecido?
Que se adapten a la nueva forma de vida, a los nuevos hábitos, a las restricciones debidas a la enfermedad. Mi lema es que trabajo tres días a la semana, que son los que tengo diálisis y el resto del tiempo intentar llevar una vida normalizándola todo lo posible. Sobre todo, que se conciencien que, aunque es duro y lleva un proceso de adaptación que no es fácil, es una nueva forma de vida y no es el fin del mundo, hoy en día ya que tenemos la posibilidad de la diálisis para seguir viviendo.
José Moreno se dializa en el centro de diálisis de Avericum Talavera.
Gracias por compartir tu historia.