A los 49 años, una analítica rutinaria cambió su vida para siempre: el fallo renal que descubrieron fue el primer indicio de que padecía la enfermedad de Fabry.
Desde entonces, la rutina de Ladislao Oscar se ha transformó completamente: tuvo que dejar su trabajo como peluquero, adaptar sus hábitos y aprender a convivir con la diálisis. Ahora, con la esperanza puesta en un posible trasplante, comparte su experiencia para recordar la importancia de la detección temprana y cómo el apoyo de familiares y amigos puede marcar la diferencia en el camino hacia una vida más llevadera.
Con motivo del Día Mundial del Riñón (12 de marzo), descubre de primera mano cómo la diálisis transforma la vida de quienes la reciben, los desafíos que enfrentan a diario y el papel fundamental de la familia y del equipo sanitario para acompañarlos en esta nueva etapa.
Ladislao, el fallo renal llegó por la enfermedad de Fabry ¿qué sentiste cuando recibiste el diagnóstico?
Al principio no podía creer que esto me estuviera pasando a mí, que porque yo y no otro, ya que la vida me iba a cambiar drásticamente. Posteriormente no me quedó más remedio que aceptar lo que me estaba pasando y, en la medida de lo posible, seguir adelante con mi vida. Lo que quiero es estar bien y aguantar hasta que mi cuerpo quiera.
¿Cómo ha cambiado tu vida cuando tuviste que empezar diálisis hace cinco años?
Mi vida cambió totalmente cuando empecé con esta enfermedad, tuve que dejar de trabajar desde el principio. Era peluquero y tuve que cerrar mi negocio y afrontar la nueva vida que me tocaba vivir muy a mi pesar. Además tuve que tomarme la vida de otra manera, cambiar mis hábitos diarios y de alimentación, costándome mucho al principio, pero era necesario para estar lo mejor posible.
La detección temprana de cualquier enfermedad es importantísima.
¿Cómo ha vivido tu familia y amigos este proceso contigo?
Ellos al principio tampoco lo entendían, pero lo acabaron aceptando bien y apoyándome en todo lo que necesitaba. En ningún momento me he sentido sólo en este tiempo y todos mis seres queridos me han ayudado en el proceso de mi enfermedad.
Ahora estás en estudio para un posible trasplante ¿cómo afrontas esta etapa y qué esperas del futuro?
El futuro lo afronto con ilusión por ese posible trasplante que espero conocer, pero al mismo tiempo con temor porque es una operación complicada y nunca se sabe cómo te va a ir. Hay que intentarlo y sobre todo nunca perder la esperanza de poder estar mejor, además sabiendo que el trasplante es la única posibilidad que tengo para evitar tener que venir a dializarme.
Con tu experiencia ¿qué mensaje darías sobre la importancia de detectar a tiempo las enfermedades renales?
La detección temprana de cualquier enfermedad es importantísima y sobre todo de las enfermedades renales que tienen tratamientos alternativos, ya que si no se detectan pueden afectar a otras cosas del cuerpo.
En mi caso, nunca había sentido nada en concreto y me lo descubrieron a raíz de una analítica rutinaria, donde detectaron el fallo renal. Me hicieron pruebas y entré en diálisis. Posteriormente me detectaron la enfermedad de Fabri con 49 años. Una vez supe lo que tenía relacioné ciertos síntomas que había tenido y no les di importancia con el proceso de mi enfermedad.
Ladislao Oscar Lagartera es paciente renal del centro de diálisis de Avericum Talavera.
Gracias por contarnos tu historia.